La juez imputa a la última sospechosa del asesinato de Helena Jubany: avances y novedades del caso

La juez imputa a la última sospechosa del asesinato de Helena Jubany: avances y novedades del caso

Descubre los últimos avances en el asesinato de Helena Jubany en Sabadell: la jueza imputa a la última sospechosa, Ana Echaguibel, gracias a pruebas de ADN en el jersey de Helena. Análisis del caso, reapertura y riesgo de prescripción.

Introducción Helena Jubany

El asesinato de Helena Jubany, ocurrido hace 24 años en Sabadell, ha resurgido con un giro judicial inesperado: la jueza del Juzgado de Instrucción número 2 de Sabadell ha imputado a la última sospechosa, Ana Echaguibel, reabriendo una causa que parecía condenada a la prescripción del caso. Esta bibliotecaria de 27 años, natural de Mataró, fue drogada, quemada y arrojada desnuda desde una azotea en diciembre de 2001, un crimen que ha obsesionado a la justicia catalana y a la opinión pública por su brutalidad y aparente conexión con un grupo de excursionistas.

Los nuevos análisis de ADN encontrados en el jersey de Helena, una prenda clave hallada en la escena, han reactivado la investigación, ofreciendo esperanza a la familia Jubany en el último minuto antes de que el plazo legal expire. Este desarrollo no solo revive un suceso que marcó los años 2000, sino que subraya los avances forenses en casos fríos, atrayendo búsquedas sobre Helena Jubany, el asesinato en Sabadell y la última sospechosa. En este artículo, exploramos el contexto, los progresos recientes y las implicaciones de esta imputación que podría llevar, por fin, a un juicio.

Contexto histórico del caso Helena Jubany

El asesinato de Helena Jubany se remonta al 1 de diciembre de 2001, cuando esta joven licenciada en Periodismo y trabajadora en la biblioteca de Sentmenat acudió a la vivienda de su amiga Montserrat Careta en el edificio Calvet Estrella 48 de Sabadell. Miembro de la Unió Excursionista de Sabadell (UES), Helena había integrado un grupo de amigos con los que compartía salidas al monte, pero su llegada generó tensiones, según las pesquisas iniciales.

Semanas antes del crimen, Helena recibió dos paquetes anónimos: el primero contenía una nota amenazante y un zumo con benzodiacepina, un sedante; el segundo, otro mensaje y una bebida similar que la dejó mareada. La autopsia confirmó que el 2 de diciembre, Helena fue drogada involuntariamente con esta sustancia, sufridas quemaduras en el rostro y el cuerpo, desvestida y lanzada desde la azotea interior, cayendo al vacío en estado semiinconsciente.

El hallazgo de su cuerpo en el patio de luces conmocionó a Sabadell y Barcelona. La investigación inicial apuntó rápidamente al entorno de la UES: Montserrat Careta, pareja de Santiago Laiglesia (un abogado), y Ana Echaguibel, amiga del grupo, fueron las primeras imputadas. Careta y Echaguibel ingresaron en prisión provisional en 2002, acusadas de urdir un plan por celos y rivalidades. Laiglesia, aunque sospechoso, quedó en libertad. Sin embargo, el suicidio de Careta en la cárcel de Wad-Ras ese mismo año, clamando inocencia, paralizó el proceso. Un análisis caligráfico posterior vinculó a Xavier Jiménez, otro miembro de la UES, con las notas anónimas.

En 2005, el juez archivó provisionalmente la causa por falta de pruebas concluyentes, desimputando a Echaguibel y Laiglesia. El caso languideció hasta 2020, cuando el programa Crims de TV3 lo revivió, impulsando una reapertura en 2021, justo antes de la prescripción general (20 años para homicidio). En 2023, Jiménez fue imputado por los anónimos. Pero el reloj corría: para los ya investigados, el plazo se extendía hasta 2025, amenazando con cerrar el capítulo para siempre. Este contexto de intriga grupal, traiciones y un crimen sádico ha convertido el caso de Helena Jubany en un emblema de los «crímenes sin resolver» en España, similar al de Alcàsser o el de las niñas de Godella.

Avances recientes en la investigación Helena Jubany

Los avances recientes en la investigación deben su impulso a los progresos científicos en genética, que han permitido reexaminar evidencias de 2001 con técnicas no disponibles entonces. En mayo de 2022, el juez Juan Díaz Villar ordenó analizar el jersey de Helena, una prenda hallada en la azotea donde fue desvestida antes de ser arrojada.

La Unidad Central de Análisis Científicos de la Policía Nacional en Madrid, en un informe de 15 páginas emitido en junio de 2025, identificó múltiples perfiles genéticos en la prenda: uno masculino coincidente con Santiago Laiglesia (al 99,99% de certeza, en la p